Colores al amanecer, que se retuerce sin suerte.

Hablo con mis sueños
cuando duermo.

Dialogo sin lógica
y no los tengo,
pues ellos me razonan.

Me dicen:
Vamos chico,
aún puedes darme
formas infinitas y reales
como esto.

Siempre quise tener
sueño, dentro del sueño,
como el barroquismo
de la esperanza.

Hablo con mis sueños
y me dicen siempre
lo mismo,
y cuando despierto
es como si saliera
de una placenta
viscosa de vino tinto.