Vientre de vino

El feto, nonato.
Existencia de hiedra,
crece entre arroyos,
bebiendo sangre nuestra.

Una pauta quieta,
en la soledad viscosa,
muerde con rabia
la vida nerviosa.

Ahora descansa y crece,
como la sakura; 
pronto su alma
como el bambú,
será carne cierta.

Mantente fuerte,
no decaigas,
que la vida, 
como el arquero,
te lanzará estrepitoso
por los acantilados cambiantes.

A mi futur@ sobrin@