Miro, observo y callo.

Es de urgencia,
por la arena de las venas,
que me explote la boca
y acalle la rabia.

Parece que pierdo,
porque los demás se molestan,
si no gusta mi vida,
no la cambies,
cambia la tuya,
hay muchas direcciones
en el mismo camino,
si te lo propones,
nunca tendrás un accidente.

Ahora es medianoche,
tengo séis cervezas por beber,
un libro por acabar,
y mucho olvido para ti,
si lo deseas puedes cogerlo,
lo he dejado en la puerta de casa
para que no te molestes en verme
esta cara que lleva el tiempo,
cincelado en sus gestos.