Columpios en medio de la carretera

Conduzco de noche,
para recordar mis noches
bajo las mantas en invierno.

Leía con una linterna,
y viajaba a otros lugares,
imaginaba que era otro.

Conduzco de noche,
mientras me leo,
mi alma es una vela
soplada de recuerdos.

Viajo a través de las experiencias,
únicamente paro, para airear
mi alma, cuando la abrazo.

Ropa tendida,
ropa que se airea latiendo,
mientras meto quinta y acelero.

Tengo ganas de llegar a mi casa,
dibujar mi corazón en tu espalda
con sangre de esta herida,
que es mi niñez inconformista
replicante, egoísta,
que ama con la pureza del llanto,
ese llanto de la madrugada
a mi madre, que me rescataba
de los monstruos y bichos que me comían.

Conduzco en la noche: mi alma hacia delante
mi corazón hacia atrás,
Destinos y recuerdos, vejez proclamada
en un columpio, en medio de la carretera.