Parido por cascadas bipolares.

Juego a los dados
con la muerte,
pierdo y gano.

Tristeza y dicha.

Nunca me gustó hacer trampas,
me gusta mirar a los ojos.

Corro por la barra de los bares
como la espuma de la cerveza,
aún no es mi hora,
aunque a veces no sonría.