Abriendo la boca hacia el cielo, mientras cae la lluvia de su vagina.

Como una tormenta,
es lo que siento en mi cuerpo
cuando hurgo con mis dedos,
es sus agujeros.

Busco el enchufe que ilumine
mis rincones.

Sólo ella, y sus orgasmos
encienden en mi la luz,
para caminar hacia ese horizonte
de esperanza.