Incubado en tu boca

Antes de ti,
casi no tenía boca,
y parecía que al hablar
se me juntaban
las tormentas
en la lengua.

Antes de ti,
caminar era
desfilar ante
la muerte del universo.

Antes de ti,
imaginaba que yo
no llegaría al mismo
centro de mi,
nunca me conocería.

Ahora, cuando te beso,
es como nacer de una manera
consciente, dialectica,
como si me parieras en cada
esquina de la ciudad,
en cada bar,
tras cada cerveza,
después de mirarme
me das a luz,
me empapas entero
con la placenta de tus besos,
entonces rompo a llorar,
empieza la vida de nuevo.
No dejes de parirme,
no dejes de parirme.

A L. Bettonica