Esquinas y calles, como valles en la madrugada

Tiro de la soga,
evado mi ego
mientras araño
con odio la perdición
parida en las calles,
en los antros
por los que pierdo
mi amor propio.

Tiro de la soga,
es el fin, respiro
y me invade el movimiento
peristaltico,
resuello y vomito
mi vida,
como un bolo alimenticio,
regurgitado.

Juego a patearlo
por las calles,
mientras me mofo
de sus formas.

Tiro de la soga
y no me ahogo,
más muerto
que la ahorca,
más tieso
que un vaso;
no es verdad,
no es cierto,
me ahogo y sonrío.