Alas de pellejo.

Todo dispuesto:
La muerte afilando su beso,
la vida soltando lastre
como toses y esputos,
el sufrimiento consagrado
a hostias con el mundo,
el cazo con la bilis hirviendo;
y mientras en la tierra,
la gentuza se pinta los huesos
de rosa, para besar noches
sin rastro.