Me muero amandote mientras muerdo los labios de tu vagina

Jamás creí en nada
hasta que el viento
me rozó,
y me trasformó
en cometa.

Tengo constancia
de mis cuerdas,
las que me impiden
volar,
las que no cesan
de amarme.

Todo esto es un momento,
pronto volaré,
en nada flotaremos;
hasta el salto
será motivo
de vida, y trotaré
en tu recuerdo,
mientras agarras
mi mano en ese viaje
a la luz del quebranto,
y el desengaño.