En una calle en un bar, perdí el dinero pero aún conservo la cerveza, la sonrisa y la esperanza.

El camino es serpenteante
y pleno de espinas.

La vida enhiesta
y desaforada.

Si buscas nunca encuentras
si llega no lo esperas.

Corazón hirsuto,
anduviste entre papeles
apuñalado por las letras,
cuando en verdad,
eras el domador
morfológico del amor,
acuñando la maldición
del pájaro herido.

A Gaby.