Tardes de radio y voces en falso.

Mis ojos son tornillos,
y mi corazón un serrucho.
La fuerza de mi esperma
se me escapa por la boca,
moriré sin acunar la propiedad
profunda de mi nostalgia,
seré el aborto de mi palabra.

Me repito que no estoy solo,
y el firmamento,
me devuelve todo
con sangre a cubos.

Me cuesta acabar esto,
no encuentro la forma,
será que la soledad
me ha arrebatado
la posibilidad,
de expresar escribiendo
el dolor mío,
debe ser por esto,
que mi corazón corta
a trozos mi boca,
cuando sonrío.