Sigue pasando.

Ella es más fuerte
que mi destino,
su bilis será mi sopa,
en esos momentos
de resoplar todo
el odio que he tragado.

La muerte ira de mis besos,
busca resarcirse en el dolor
ajeno, un fuego que arde dentro,
a un espasmo de alegría
que separa en un paso,
la muerte de la vida.

Y en ocasiones solo siento
que viene... y me relajo,
cierro los ojos para que me arrastre
de los pelos, pero pasa de largo,
me mira y deja tensada,
la pena con la alegría.