Mientras hago cosas.

Parece que soy muy fuerte
porque soy grande,
pero no es así.

Me deshago con poco
como una mesa rota.

Miro mucho tiempo
el mismo punto en la pared,
y el estomago se me convierte
en un pozo de ausencia.

Guardo mucho rencor
a mi mismo, es absurdo,
pero es mi extraño
mecanismo.

Podría barrer
y pasar la escoba,
sin quitar a penas
polvo.

Respiro desde mi balcón,
cuando me siento vacío.

Miro el edificio de enfrente,
la gente pasa, como segundos
agolpados en el tiempo.
se atascan, se atascan,
están desahuciados,
casi muertos.

Paso mucho tiempo
dando vueltas sobre
mi, es un tío vivo de amargura,
que me hunde.

Intento buscar la sonrisa,
por eso cuando ella
me viene a buscar
y toca el claxon
para que baje,
es ver la luz
al final de este túnel diario.