Luces largas, faros antiniebla.

Calles vacías,
carreteras llovidas,
el agua está mojada
porque se siente llorada.

Parece que la humedad
se seca en medio
de todo lo que se llora.

Es como estar solo
en medio del espacio
no reclamado,
pero conduzco...
conduzco en medio
de la lluvia
y los limpiaparabrisas
de mi coche,
parpadean para apartar
esas lagrimas que caen,
como un aborto de la ternura.

Pienso que algún día,
todos los que nos critican
olvidaran,
como hicimos con ellos
al conocerlos;
pero el odio es eterno,
menos mal que aún,
nos queda la lluvia,
la soledad,
y el amor
a la vuelta de la esquina.