Futuro con aroma presente.

Tampoco he querido
destacar, empecé
en esta lucha sin interés
y con pasión por esto.

Todos mis pecados
mezclados,
y sin comodín
en la baraja.

Sigo siendo
un criajo
desinteresado
y travieso,
e imagino
que si algún
día me hicieran
una entrevista,
preguntándome
cual es mi olor
favorito,
mi contestación
sería siempre
la misma:
El de la vagina
de mi pareja,
que habita entre
la baraja,
como un as de picas.