Siestas bajo tu lengua.

Cielo verde,
suelo rojo,
sangre amarilla,
palabras fucsias,
corazón azul,
arcoíris negro,
todo el color
lo llevas tu,
prendido
de tus pasos.
No hace falta puñal,
para ahuyentar
el miedo,
ya hace tiempo,
que viste del mismo
color,
que la bandera de rendición.