Sin ruidos en medio de la noche.

Y me sorprende
la redención,
mientras bebo whisky
en los bares,
y me consulto
al filo de los recuerdos:
¿Por qué me lanza
así de violento
a la vida, que tan
apaciguada y disfrazada
camina por los temporales
de mi subconsciente?

Y la redención,
ramera, se alienta,
sonríe de medio lado
y me deja.