Corriendo montaña abajo.

La pongo sobre mis rodillas
y le doy unos azotes.

Le pongo un collar
y la paseo a cuatro
patas por casa.

Le ordeno
y cumple.

Ella es mía
y sus intenciones
son libres.

Ella es mi esclava.

Así es mi vida,
en ese extraño camino
hacia la muerte.