A voces peladas, a gritos vomitados.

Nombrarte en mi soledad,
es blasfemar contra el odio
que me tengo.

Nombrarte en mi soledad,
es encender en la oscuridad
un flexo.

Nombrarte en mi soledad,
es recibirte  en la distancia,
mantenerme ileso.

Nombrarte en mi soledad,
es rasgarme con un punzón.
desnudarme y tocar mi sexo,
masturbarme y eyacular,
mientras me envuelvo la polla
con tus besos.