Mi alma, mi vida, mi espanto, mi pena, mi llanto.

Ella es como el papel
en manos de un niño,
puede acabar barquito,
puede acabar pajarita,
puede ser avión,
pero casi siempre
acaba arrugada
y
pintarrajeada

Es como el sin vivir
de un muerto,
como el verso
de un borracho.

Callejeo sin nadie
aún con gente
a mi lado...

Soy sangre,
sudor
y
esperma...

Pídeme con tu boca
que me convierta
en carne.

Deseo que te vuelvas
loca,
y arañes mi espalda
cuando me imagines
a solas, sin nadie.