Equilibrio en el filo de un vaso roto

Con las entrañas desafinadas
camino desde tu adiós,
hasta el presente de mis caídas.

No sé dónde me encuentro
cuando me conozco,
dejo de conocerme
cuando me mira,
incluso cuando piensa en mi
lo sé, porque llega
como un vaso de vino
en una noche coja y ciega.