Cosas desde mi niñez que aún perduran

Exijo mi soledad,
en medio de todos vosotros,
como un derecho inalienable
de mi alma exigua.

Es de las pocas cosas
que me quedan,
ser yo, o al menos intentarlo,
en medio del acoso de las palabras.

Por eso si me observáis
callado, si merezco ese verbo,
y no muevo ni un parpado
de la palabra risa,
es porque el deseo
de la conjugación del momento,
es estar escurrido y recordando.