Desequilibrio y sal.

De nuevo ahora,
enganchado a la luna,
escribo en su blanco
roto por las venas de su
esquina,
y son tan largas las noches
que el sol
tiene forma de coche,
y la noche,
es una montaña al amanecer,
por donde conduzco
mientras el sol
me invita a ponerme...

Que nadie me reproche que me emborracho,
ando ahora por los baretos cutres y desmedidos,
hablo con mujeres, trasformadas en come-bolsas.

Sólo quieren coca, y cerveza,
pero soy raro,
no quiero nada de ellas,
tan solo mirar sus bocas,
y observar sus dentelladas al aire,
en la que sus palabras
de corcho,
flotan en medio de un halo de aire vomitado
por la coca.

Bares, noche, estrellas, luna yonki de almas:

Mala vida, que peor momento el encontrarte,
cuando el amor cierra la puerta y mi cabeza
no la olvida.