Sofá sin deseo. (A Miguel Marin)

Soy un incomodo
de la vida,
apenas tengo
un sofá y se me clavan
las plumas.
Cuando me siento,
me clavo las arterias
de tus ojos.

Ralentizo lo que me gusta
para soñar con ello y,
la cabeza busca centrifugar
la angustia.

Soy un incomodo
en esta vida.
Pocas veces descanso
remando sin problemas.