Corazón helado. Poeta en el Bar XIX.

Tintineo los cubitos del vaso,
e imagino que son corazones
de hoy, en cuerpo trasparente.

Esta vez mi café los ha manchado de marrón,
en otras ocasiones se derriten encima de la mesa
de esta terraza al sol.

El sol brilla, la gente pasa y los corazones
se derriten dentro de su vaso.

Los miro y los mimo, son pedazos
de agua congelada, que pasan tan desapercibidos
como el árbol de la avenida.

Lentamente se convierten en agua,
es como si al llorar, se derritieran
en su misma sangre.
Corazón helado, lloras en ti,
como nunca has calentado.