Mal cuento.

Había una vez un barquito
maltrecho,
y un corazón desvencijado.

Había una vez un lobito débil,
un hombre malhumorado.

Había una vez una vida insana...
una desconfianza en mi alma.

Había una vez hace mucho tiempo
cosas muy malas...había que empezar a arreglarlas.

Ahora indivisible, echo de mi
el monstruo de adentro y ahora no, pero pronto... Cambiaré este mal cuento en el que me encuentro
Y la amaré tan en serio que mis dedos serán no de letras sino de hechos.