Huecos llenados a cuartos.

Porque la primera vez que la vi
despues de muchos años,
estabas en una foto con ella.

Porque cuando ella me lo dijo,
me fui de paseo contigo.

Porque en nuestros enfados
al llegar de nuevo, siempre,
me abrazabas sacudiendo
en equilibrio tus patas.

Porque cuando me reconciliaba,
aparecias  jugueteando, como ahora,
por las letras del poema.

Porque las dos primeras letras
de tu nombre, son las mismas
que las de la luz, que nos guía.

Porque ahora que estoy creciendo,
me has demostrado que siempre estas llena y tus cuartos no menguan.

Por esto y lo que me falta por decir...
Te echaré de menos.

A Luna.