Esperando la gata. Poeta en el Bar XIII

Apoyado en el velador,
la luz hace sombra en mis manos,
sujeto la copa de vino,
el vino es como mi sangre,
antes de llegar a la copa
han pisado su fruto.

Espero indeciso entre el vino
y mis sombras.

En la indecisión dibujo con ellas
sobre el velador, un corazón negro,
que apenas se favorece con tanta soledad.

Espero doliente y paciente, sin enfermedades
pero todo me duele al estar como la sombra
que dibujo.

Imagino que salto por ella, desde su pelo a su barbilla
intentando besar su mirada sobre el suelo, pero duerme y
llora.

Entonces me toca el hombro y salta desde mi pezón
a mi pene, como un hipo infantil de coca cola.