En resumidas cuentas. Poeta en vida I.

A los doce fregaba vasos en una taberna
por cuatro mil pesetas a la semana.

A los quince los vasos los recogía
vacíos de un bar de noche,
por mil quinientas el turno.

A los diecisiete por cinco mil la noche
era portero y me partía la cara por un negocio
que no era mío.

A los dieciocho esnifaba coca,
las rayas eran lo único blanco
en mi vida.

A los veinte, bebía todos los días.

A los veintinueve me puse la soga
al cuello, y besé al engaño.

A los treinta y uno, un cáncer
que me mató y me dejó volver.

A los treinta y séis un intento de suicidio.

A los treinta y siete, engañaba al amor.

Ahora sin edad que repasar, solo quiero
sentarme en un bar, antes de seguir y recibir un beso.