Tormenta callejera, la vida espera. Poeta en el bar VIII

En el sotano de un hospital,
bebo a sorbos un café,
si no me equivoco demasiado
lo acabaré en breve.
Como los enfermos que aquí
yacen, todos esperan
a ser sorbidos por la tormenta
de la calle.
La vida desea ser rescatada
de la cama... En ocasiones.