Pequeña guerra, soldado minusculo. Poeta en el bar VI

Cada vez me gusta
más lo mínimo,
copa de vino,
beso en la espalda.
Apoyo mi cabeza
en el dorso de la mano,
solamente bebo
cerverza.
Espero en segundos,
la beso despacio,
me hinca el diente;
mi pecho ferviente,
guerra sin armisticio.
El único tanque
está lleno, de gotas
de ginebra
Cada vez me gusta
más lo mínimo,
soy un egocentrico,
porque a su lado
soy pequeño.