Más sensible, menos macho.

Llevo tiempo barajando
L
  a

Po
    si
bi
   li
dad.

Aunque no lo había hecho,
flotaba como un pato de aire
en medio de la piscina de otoño.

Ha vagado conmigo durante
años, ahora comparte cuerpo
con mi alma.

Indeciso como un cuchillo
sin filo.
Paseante de extraños adoquines,
charcos en medio del camino...

Todo ocurre en esos días
en los que me siento
e intento en el pasar
de la gente, escrutarme en sus pasos.

Sí... soy hombre, pero
también siento que menstruo
menos de lo que desearía.