Marioneta olvidada.

Marioneta de cuerdas rotas,
tan solo se mueve por impulsos,
es como un reloj sin flujo,
anda con las botas rotas.

Cuelga de un armario
e inquieto y estrafalario,
espera sin cometer ruido
el impulso para moverse
de manera inquietante
y con el calor,
asemejarse al mes de julio.

Marioneta ingrávida,
que estupefacta y desarmada;
quedas vencida,
al incesante e imparable
latido,
voy a sacarte del armario,
voy a amarte sin espacio.