Pecando.

Como la muerte,
serpenteo entre ella,
mordiendo sus manzanas
de pecado absoluto y conciso.

Ella es blanca y sol.
yo oscuro y sombra.

Todas las miradas,
se estrellan en la locura
de nuestra imaginación insana.

Muerdo su pecado y me chorrea
por la boca, su libido de perra.