Matemática inexacta.

Imaginarme su seno,
es perderme en la matemática
inexacta pero infinita de su cuerpo.

Ella es el cepo de mi coseno,
su vagina atormenta la hipotenusa
de mi esclavitud a su sexo.

A su lado me convierto en un cateto
de noventa grados y cuando recupero
el angulo, caigo en la cuenta
que todo gira en círculos concentricos,
de su interminable triangulo.