Avispa y hada.

Zumba su vuelo en la oscura habitación,
se mueve mientras camina.

Ríe llorando y también; solo llora.
Es una avispa ciega y descalza,
convertida en mi hada,

ha inoculado su ciencia,
en medio de mi conciencia,
la verdad ahora me nace
cayendo como chorros
de agua lechosa.

Cuelgo sus pechos en mi cuerpo
con chinchetas.

Juega conmigo, como los niños.
es hada y muñeca de trapo.
Es todo y nada.
Es princesa de mi Exín Castillo:
Sólo deseo convertirme en niño.