Poeta en bar (I)

Siempre suele ir acompañado
pero no con alguien,
llega al bar sólo y sabe estarlo.

Es el poeta de la noche y lo triste,
todos lo miran y cuchichean,
parece enfermo, pero solo es poema
lo que le ronda por su cabeza.

Mira y parece que no mira,
se rasca la barba, bebe cerveza;
su mano saca la libreta negra:
escribe, nadie lo sabe,
pero es un vomito de espanto,
el verso que dedica al resto
de malevaje, que lo mira;
mientras el poema es revisado.