Doblando la ropa.

Todo es un viaje,
dobla tu vida
como una camisa
o un pantalón,
pero no pongas ilusión,
porque al final...
serán  botes de jabón vacío.

No hay más tristeza
que un bote de jabón
vacío, en una maleta
de esta vida que no va
a ninguna parte
excepto a la muerte.

Doblalo todo, doblalo,
pero no olvides
mientras lo haces
bailar como el día
de tu primer beso,
no olvides eso,
no es más que vida
la sangre, que en ese beso viaja...
Vida la del rasguño en la mirada,

y si deseas algo, desea que el rasguño,
te acaricie como la ropa doblada,
para cerrar los ojos y que la muerte
tique la entrada.