Diana en Diana, es no levantarse al toque de silencio.

Cómo una barra de pan
se deja esconder en bolsas de tela
y paneras de aluminio.

Es incapaz de reconocer el mundo.
Tan solo arenga contra todo,
en función de todo lo que sabe.

Hace diana sobre su propia soledad,
y se masturba pensando en Dumbo.

Es tan triste y aburrida que con taladradora
incrusta su opinión, sudada en ejercicio de soledad
y aerobic.

No hay más que su opinión.
No existe otra cosa que su fascismo.