Parque en el barrio.

Juegan niños
en el parque,
ríen niños en el parque,
comen sus dulces, en el parque.
Sueñan en el parque.

En el parque donde los yonkis
nocturnos recuerdan
su niñez,
mientras daban patadas
a un balón que ahora añoran
que no fuera su cabeza,
mientras en sus venas cabalga
su niñez estrujada y tísica.

Esos yonkis fueron niños,
esos niños...
a lo peor serán poetas.