Todo llega, incluso cuando menos lo esperas.

El jazmín arrancado de cuajo,
es un pensamiento en el suelo de barro.

Corazón de pluma y sentir de plástico,
todo lo que tienes lo quemas con gasolina.

Ahora tu corazón no es más que una flecha
en medio de la galena.

Ahora tu alma, tan solo se desplaza entre llantos.

Sabes y conoces el final de todo esto...

No es más que luchar para morir con una sonrisa,
pero vagabundeas en horas inconclusas

Ya estás perdido...
ya es difícil que vuelvas... no hay retorno,
y morder carne cruda no es solución
para esa soledad que te ha comprado
en saldo de mercadillo...

Bebe y olvida, que la solución
es cómo un barco a la deriva:
llega a tu puerto de tristeza
cuando tu risa ha caducado.