Cerezo solitario

El cerezo se erige
en medio del valle
dando en primavera
vida a la sakura.

Pero el cerezo solitario
en medio del bosque de bambú,
levanta sus ramas, cómo brazos
de muerte, arañando un cielo inalcanzable,
también solitario.

Son dos soledades bellas,
soledades que dan belleza,
soledades que crean y repiten
ciclo con frecuencia.

Soledades tan solas,
que la distancia entre ellas
para tocarse,
se hace también sola.

Triste vida que todo lo que toca,
lo convierte en soledad
rodeada de belleza.