Guerra sucia.

Estaba tomando
cervezas
con un colega.

De pronto,
me llamó
a la puerta
las ganas
de liberar
lo que en mi boca
mastiqué, hacía
unas horas...
con intensidad
y agresivo
el cerote
llamaba
a mi ojo
de buey.

Bajé al water,
me desabroché
a toda pastilla
el pantalón...
y al tiempo
que lo bajaba...
bajaba también
el calzoncillo...

todo cayó
con majestuosidad
inherente...

era lo más parecido
a un cuadro
que hacía todos los días,
era mi poema orgánico.

Entonces después
de liberarme,
me relajé...
y entró una cucaracha
por debajo de puerta...

La presencia de la cucaracha
al principio me resultó
simpática...
reí con ella,
hablé con ella,
pregunté cosas
a una cucaracha
que jamás
preguntaría
a nadie...

La cucaracha
movía las antenas,
me entendía,
era un ser inteligente
más que otros seres...

Jugué con ella
mientras soltaba
cerotes...

Le daba toquecitos
con un trozo
de papel higiénico
arrugado
que fabriqué...
también con la punta
del zapato...
pero la cucaracha
no atendía,
me molestaba
que compartiendo
emplazamiento...
no me hiciera caso
y no me contestara..
enfurecí,
intenté razonar con ella,
pero su misión
se distanciaba
de la mía...

Entonces me limpié,
tiré de la cadena...
y cuando estaba
a punto de salir...
a punto de abandonar
el wc...
la pisé...
sonó:
Crickiricric....

Antes de dejar
un lugar
que no me pertenecía
pero lo usaba en mi
favor;
no podía dejar
nada que no me gustara,
y qué lo ocupara.
¿En que clase de mundo
se creía esta cuca que vivía?...
Era el conquistador,
el estratega,
el fuerte...
¿Cierto?