Galleta de infancia.

Perdona,
disculpa,
de verdad
que lo siento...
no es mi intención...
mil perdones...
excuse me...
pardonne...
perdoa...
tein...

Pero
es lo me ocurre
contigo...
me gusta
mojar galletas
en tu coño,
esas que mojaba
en la leche con cacao
cuando era niño...
para comerlas
casi deshechas.

No solo me gustas
por el sexo...
también por como
sabe
tu destrozada
y salvaje
entraña
de mujer
tan oscura
como
una luvia
en noche
de invierno.