Rincón de castigo

Tengo un rincón
donde navego
siempre a solas

Es allí donde residen
mis mayores secretos

Esos que nadie sabe
y solo yo enjugo.

Secretos que escurro
como un paño
de cocina.

Me acostumbré
de niño porque
siempre me castigaban.
Lo hice mío,
lo adopté
como a mi mismo.

Su oscuridad
me protege,
sus castigos
me decrecieron.

Únicamente
voy cuando
me siento
dolido...

Solo salgo
cuando
mis lagrimas
se convierten
en cuchillas.