De aquí para allá

Si tengo un lirio negro
capaz de arrastrar
el mundo...
Si lo tengo...
¿por qué esta soledad
de diente hambriento
que me mata
en la ansiedad
del epicentro de la vida?

Si nací con la estirpe
de la flor arrancada
que renace entre mis
manos, cuando sacudo
el mundo
a ritmo de serpiente,
para hacer sonar su cascabel
de muerte
y
olvido,
si nací
para ello;
¿por qué buscar la trampa?
¿para qué hacer el camino
corto?...
¿Para qué?.

Si sufriendo
me consta,
que el tiempo
se hace más
sereno,
que la misma
angustia de la huella
que se borra
con el viento,

¿Para qué echar
al viento
lagrimas de albur?
¿Para qué?...

Si al final
todo va ser:
el mismo tallo,
el mismo camino,
el mismo lugar
en este vientre,
que aún,
no brinda el deseo
de descanso...
¿Para qué?

¿Para ver
como se marchita
el lirio?
¿para ver
como no seremos
lo que somos?
¿para ver
como inexorable
el tiempo
es el bufón
que nos arrastra
en nuestra tragedia
hasta decir,
ya...?

¿Para qué noches
como esta?
¿para ser?

No!!

son:
Para huir de aquí,
más allá.
hasta llegar.