Freno de Mano

Todo esto va muy deprisa,
el mundo no,
su contenido,
la gente va muy deprisa
y algunas personas también,
pero solo algunas de estas,
más, la gente.

Caminan sin pasear,
sin fijar su atención
en lo que les rodea
pero es la velocidad.

Sí, es eso.

Todo se acelera,
los contratos,
las empresas,
sus ejecutivos,
los clips,
las grapadoras,
su propia carga,
todo ejerce un peso
demasiado grande
sobre el acelerador
de sus vidas.

No son vidas
son bólidos
de sangre y carne,
sin ojos, ni espalda
sin nada que les sustente.

Mi corazón
enseñado,
aprendió el truco
del freno de mano,
porque también soy gente
y de vez en cuando persona.

Todo ha cogido
demasiada velocidad
y no nos paramos,
resulta difícil pararse,
tomar aire,
trasformarse en farola
solitaria de aliento...

Pero de vez en cuando
echa el freno de mano,
úsalo está en medio
de tu pecho... casi más a un lado.

Mira,
observa,
mantente alerta,
te llevas
lo que disfrutas.

Todo esto, va demasiado
deprisa,
la vida digo,
el mundo no.

Caza las almas
que nadie atiende
y teje una tela
que eclipse
al mundo
para cuando uses
el freno:
tener la luz
de la farola solitaria.