Partes apartes.

Asumo mi parte
y la apropio.

Mi parte que es vuestra
y la vuestra que es de ellos.

Ellos a su vez
la hacen nuestra
sin que nadie
quede sin porción.

Asumo mi parte,
la del olvido y la desmemoria
para justificar que el pasado
no fue más que un capitulo
de ficción y el daño que causé
no es más que merecimiento
de las victimas.

Me convierto en oda
y convivo con la parte
de ellos,
la vuestra,
la que hicieron nuestra.

Asumo todos mis errores
del presente para tirarlos
como leña al pasado.
Arden sin cesar
y se convierten en ceniza de hastío.

Todo se convierte,
todo se trasforma,
nada es lo que asumimos
y se pierde entre nosotros,
entre las calles,
entre las putas,
las ginebra,
el tabaco,
el bolsillo de la camisa,
y mi alma serpentea
entre eso como un cordón
en el zapato,
se desboca como un ratón
aterrorizado,
se disfraza de pasta de dientes
y se cuela por el lavabo cuando la escupo.

Asumo mi parte
y asimilo que no es mía
sino de todos.