Canción de cuna

Piensa como el que sombrea el eco.
Haz lo que tu tos te dicte!!
Camina hacia atrás
siempre que el camino
sea torcido
como la senda que se dibuja
en las cenizas de tu mano.

No retrocedas
de eso ya se encarga la tormenta.

Deja que tu corazón se convierta
en perro de presa, que se revuelve
para arrancarte a mordiscos
los trozos de tus sombras...
esas que no son tuyas
y te atormentan mientras vives
en la inopia del día noche.

La tierra
no es más que la noche
que cubre la pluma
del poeta negro.

Y siempre que lo intentes
los fantasmas preocupados
por la profundidad de tus ojos
dejaran de ser ciegos
para dejarse caer con el peso
de una rata que reza...

Todo es igual
todo es igual
todo es igual.

Mete tus entrañas
en cajas de cartón,

Recoge esas cajas
de la basura
que desperdicia
la carnicería
de la esquina de tu barrio,
para que algún trozo
de corazón de pollo,
contagie de vida anodina
a tu sombra de lapo
que resbala por la ciudad
como un niño
que salta a la comba.

Pero no desperdicies
tus nervios,
pesalos,
etiquetalos,

mándalos a análisis
para que revisen
sus clausulas
con la vida,

quizá el error
está en el contrato
que firmaron con el camarero
y por eso trajo un plato
que no les gustó.

Todo es igual,
todo es igual,
todo es igual,

pero nada parece
parecerse
entre si...

Pasea por tus nervios,
conviértete en un fonambulista
sin red hacia el vacio
de tu existencia,
manda al carajo
la representación
de la felicidad
y siéntate
a que la muerte
quiera picarte el boleto
y justo ahí...

Follatela mientras cantas
y no olvides lo más importante:

Llora mientras cantas
y ahuyentaras y evitaras
la muerte de la muerte
mientras cabalgas sobre ella
y...
Canta
canta
canta...
como el que salta
sin red a un vacío
que le espera
con red de fuego.